James Rodríguez volvió a ser noticia tras finalizar el Mundial de 2026, aunque esta vez no por una actuación memorable. El capitán de la Selección Colombia apareció como el jugador con la velocidad máxima más baja del torneo, al registrar apenas 23,1 km/h en uno de los encuentros disputados, según datos de seguimiento físico de la FIFA divulgados por el periodista brasileño Renan Oguma. Además, el colombiano apareció tres veces entre los cinco registros más bajos del campeonato, una estadística que rápidamente generó debate entre aficionados y analistas.
Más allá de ese dato, el balance deportivo del ’10’ tampoco fue el esperado. James cerró la Copa del Mundo sin marcar goles ni registrar asistencias, en una participación que dejó dudas sobre su impacto dentro del equipo nacional. El bajo rendimiento físico y la escasa incidencia ofensiva reavivaron la discusión sobre su presente futbolístico y el papel que podría desempeñar en los próximos retos de la Selección Colombia.
Pese a las críticas, el legado de James Rodríguez en la historia de los Mundiales permanece intacto. El cucuteño sigue siendo el último futbolista no europeo en conquistar la Bota de Oro de una Copa del Mundo, gracias a los seis goles que marcó en Brasil 2014, una actuación que lo convirtió en uno de los grandes ídolos del fútbol colombiano. Aunque las estadísticas de 2026 no jugaron a su favor, su nombre continúa ocupando un lugar privilegiado entre las figuras más importantes que ha tenido la selección nacional.
