Aida Quilcué, líder indígena y exfórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, asumirá como representante a la Cámara a partir del 20 de julio de 2026. La dirigente aceptó la curul que le otorga el Estatuto de la Oposición tras las elecciones presidenciales, en las que su fórmula quedó en segundo lugar. Sin embargo, su decisión de ocupar el cargo contrasta con la postura que ha mantenido frente al presidente electo Abelardo De La Espriella, a quien no reconoció tras los comicios.
En declaraciones a Caracol Radio, Quilcué explicó que su posición responde a preocupaciones sobre el rumbo institucional del país. Señaló que, desde la oposición, defenderá la Constitución y los derechos adquiridos en reformas políticas, especialmente aquellos relacionados con los pueblos indígenas. “Nosotros vamos a estar desde la oposición y no lo reconocemos porque nos parece muy preocupante que un presidente quiera desconocer la misma Constitución”, afirmó, dejando claro que su rol será de vigilancia y resistencia frente a lo que considera riesgos para las comunidades.
La congresista electa también recordó que su trayectoria política ha estado marcada por la desobediencia civil como forma de protesta, y advirtió que recurrirá a ella si percibe vulneraciones a los derechos de los sectores sociales que representa. Con un tono firme, aseguró que su oposición será con argumentos y que no se trata de un capricho, sino de una defensa de principios. De esta manera, Quilcué se prepara para iniciar su labor legislativa en medio de un escenario político polarizado, reafirmando su compromiso con las comunidades indígenas y con la oposición al nuevo gobierno.
