El sur de Montería vivió una noche de emergencia tras el fuerte aguacero que golpeó a la capital cordobesa el domingo 12 de julio. Las lluvias intensas y los vientos dejaron un panorama de calles inundadas, árboles caídos y viviendas destechadas, generando preocupación entre los habitantes de varios sectores.
Las autoridades locales y organismos de socorro atendieron las afectaciones reportadas en diferentes barrios, donde se registraron interrupciones en el servicio de energía y daños en la infraestructura. Las cuadrillas de las empresas de servicios públicos trabajaron para restablecer el fluido eléctrico y garantizar la seguridad de la comunidad.
La administración municipal reiteró el llamado a la ciudadanía para mantenerse alerta durante la temporada de lluvias, evitar el tránsito por zonas inundadas y reportar cualquier situación de riesgo a la línea 123. El vendaval volvió a evidenciar la vulnerabilidad de Montería frente a fenómenos climáticos de gran intensidad y la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y respuesta.
