Mientras Abelardo De La Espriella consolidaba su victoria nacional en la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026, en los principales centros penitenciarios del país ocurrió un fenómeno distinto: Iván Cepeda Castro, candidato del Pacto Histórico, superó ampliamente a su rival en las mesas instaladas para los internos sindicados habilitados para votar.
Los resultados de las actas E-14 muestran que en cárceles como La Picota, La Modelo, El Buen Pastor y otros establecimientos de Bogotá, Barranquilla, Valledupar, Popayán, Florencia, Riohacha, Leticia y Cómbita, Cepeda obtuvo cerca del 70% de los sufragios frente al 30% alcanzado por De La Espriella. En La Picota, por ejemplo, la diferencia fue de 65 votos a favor de Cepeda, una de las más amplias registradas.
Este contraste evidencia una tendencia marcada: aunque De La Espriella ganó la Presidencia en el consolidado nacional, entre los internos sindicados que conservan sus derechos políticos predominó la preferencia por Cepeda. El resultado abre un debate sobre la visión de los privados de la libertad respecto a las propuestas de seguridad y política penitenciaria de ambos candidatos, y refleja cómo los escenarios de votación pueden variar según el contexto social de los electores.
