La deportación de Beto Coral el pasado 16 de junio desató una ola de comentarios en redes sociales que rápidamente se transformó en tendencia. En medio del debate, cientos de usuarios comenzaron a pedir que la actriz y activista Margarita Rosa de Francisco también sea deportada de Estados Unidos, señalándola por su respaldo público a la izquierda, al gobierno de Gustavo Petro y al actual candidato presidencial de ese sector político.
Los mensajes, cargados de polémica, cuestionan que la actriz opine sobre la política nacional desde el exterior, mientras se presenta como defensora de las causas progresistas. Para muchos internautas, su postura representa una “doble moral” y un intento de influir en la opinión pública colombiana sin vivir directamente las consecuencias de las decisiones políticas en el país.
El caso ha encendido un nuevo capítulo de confrontación en redes sociales, donde la figura de Margarita Rosa se convierte en blanco de críticas y llamados a que se le apliquen las mismas medidas que a Coral. En un ambiente de tensión electoral, la discusión refleja cómo las posturas políticas de figuras públicas pueden convertirse en detonantes de controversia y polarización nacional.
