Tras una encuesta realizada por Wetscol en sus redes sociales, los resultados han generado polémica: cerca del 37% de sus seguidores aseguraron que votarían por el abogado Abelardo de la Espriella. La cifra, aunque no representa un panorama oficial ni científico, ha despertado debate sobre el poder de los influencers digitales en la política y la manera en que sus comunidades pueden ser movilizadas hacia figuras públicas de alto perfil.
El anuncio llega justo un día antes del esperado stream de Wetscol con Abelardo, programado para el 30 de mayo, lo que ha levantado suspicacias sobre si la encuesta fue una estrategia de promoción o un reflejo real de la intención de voto de sus seguidores. La coincidencia temporal ha sido interpretada por algunos como un movimiento calculado para aumentar la audiencia y generar expectativa alrededor de la transmisión.
Más allá de la polémica, el caso pone en evidencia cómo las redes sociales se han convertido en un escenario de disputa política y mediática. La encuesta de Wetscol, aunque informal, muestra el alcance de estas plataformas en la construcción de narrativas y en la influencia sobre la opinión pública. Lo que para unos es un simple ejercicio de interacción digital, para otros es un síntoma de cómo se difuminan las fronteras entre entretenimiento, propaganda y política.
