Durante un acto público en Cartagena, el presidente Gustavo Petro lanzó un ataque directo contra un candidato presidencial, a quien señaló de tener en su casa “un cuadro con una señora blanca junto a un esclavo”. Según el mandatario, este tipo de símbolos reflejan una mentalidad peligrosa para el país y son una muestra de lo que podría significar la llegada de ese sector político al poder.
Petro fue más allá y aseguró que, de triunfar ese aspirante en las elecciones, “Colombia padecerá un holocausto y les quitarán la tierra a los campesinos”. Sus palabras, pronunciadas en medio de un discurso sobre desigualdad y derechos rurales, encendieron las alarmas en distintos sectores políticos y sociales, que reaccionaron de inmediato en redes y medios de comunicación.
El mandatario no mencionó directamente el nombre del candidato, pero sus declaraciones se suman a la creciente tensión en el ambiente electoral, marcado por la polarización y los enfrentamientos entre oficialismo y oposición. Mientras tanto, figuras como Claudia López han denunciado la intervención reiterada de Petro en la campaña, incluso con acciones legales ante organismos nacionales e internacionales, lo que evidencia que el debate político en Colombia está más candente que nunca.
