El senador Jota Pe Hernández reveló este viernes que la Fiscalía le informó sobre un plan criminal para acabar con su vida, presuntamente ordenado por alias Calarcá, jefe de las disidencias de las FARC. Según el congresista, el esquema estaría en marcha desde hace 15 días y tendría como operadores a alias John Mechas, alias Andrey y alias Richard, quienes ya habrían contactado a bandas como Los Turcos en Norte de Santander y Los Camicazis en Antioquia.
Hernández aseguró que alias Calarcá habría destinado un millón de dólares para ejecutar el atentado, y que ya se estarían realizando seguimientos de ubicación, rutas y vehículos para concretar el ataque. El senador puso la información en conocimiento de las autoridades colombianas y de embajadas de países aliados, advirtiendo que los políticos de oposición no pueden ser asesinados por exigir justicia y rechazar la impunidad frente a los grupos armados ilegales.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el riesgo que enfrentan dirigentes de oposición en medio del avance de estructuras criminales y del debate nacional sobre seguridad, impunidad y negociación con actores violentos. La denuncia de Hernández genera preocupación sobre la capacidad del Estado para proteger a sus líderes y sobre el impacto que estos planes tienen en la democracia colombiana.
