Las declaraciones de María José Pizarro, jefa de debate del candidato presidencial Iván Cepeda, encendieron la polémica al acusar a la extrema derecha de intentar impedir que el pueblo vote. Según Pizarro, el descaro y la desesperación de ese sector político los lleva incluso a confesarlo abiertamente, dejando en evidencia un plan que busca limitar la participación ciudadana en las elecciones.
El señalamiento más fuerte recae sobre la candidata Paloma Valencia, a quien se le cuestiona no solo por su oposición a reformas sociales como el aumento del salario mínimo, la reforma pensional y la laboral, sino también por su intención de restringir el derecho al voto en zonas rurales. Pizarro recordó además los antecedentes de la familia Valencia en la concentración de tierras, lo que refuerza la crítica sobre un proyecto político que, según ella, desprecia a los campesinos y a quienes menos tienen.
El mensaje es contundente: “Nunca más volverán a gobernar Colombia”. Con esa frase, Pizarro marca la línea de confrontación contra la extrema derecha, acusándola de querer perpetuar privilegios y excluir a las mayorías.
