El presidente Gustavo Petro ordenó el pasado primero de mayo, desde Medellín, abrir una investigación sobre el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag), entidad encargada de administrar los recursos de salud y prestaciones de los docentes. En su discurso, el mandatario señaló que allí se habrían presentado graves irregularidades con el manejo de los dineros públicos y pidió al recién posesionado superintendente de Salud, Daniel Quintero, que tome acciones inmediatas.
Quintero respondió ese mismo día con la apertura formal de una investigación, instruyendo a la Dirección de Inspección y Vigilancia para que verifique la administración de los recursos, la contratación, la entrega de medicamentos y la atención a los maestros. El funcionario aseguró que se busca identificar posibles responsables y esclarecer el manejo de los fondos, en cumplimiento de la orden presidencial.
La decisión marca el inicio de un proceso que podría tener repercusiones importantes en el sector educativo y en la confianza de los docentes hacia el sistema de salud del magisterio. El anuncio, hecho en medio de la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, pone sobre la mesa un tema sensible: el uso de los recursos destinados a garantizar derechos fundamentales de miles de maestros y maestras en todo el país.
