En la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, apareció una pancarta con el mensaje “Si la derecha vuelve al poder… ríos de sangre volverán a correr”, lo que generó polémica y preocupación entre ciudadanos y autoridades. La instalación del cartel, realizada de manera clandestina según testigos, fue interpretada como un mensaje intimidatorio en medio del ambiente electoral.
La periodista Vicky Dávila reaccionó públicamente y calificó la pancarta como una amenaza. En sus declaraciones, señaló que este tipo de mensajes hacen parte de formas de lucha que buscan infundir miedo y advirtió sobre la presencia de actores ilegales detrás de estas expresiones. Sus palabras fueron replicadas ampliamente en redes sociales y medios, generando debate sobre los límites de la protesta y la necesidad de garantizar que las manifestaciones se den dentro de la legalidad.
El hecho ha despertado diversas reacciones: mientras ciudadanos expresaron rechazo por el contenido del mensaje, las autoridades locales anunciaron investigaciones para establecer quiénes fueron los responsables de la instalación y si contaban con permisos. La situación pone de relieve la importancia de que los espacios públicos se usen para la expresión ciudadana sin recurrir a mensajes que puedan interpretarse como incitación a la violencia.
