El presidente Gustavo Petro lanzó una de sus medidas más controversiales en materia de salud: ordenó que los pacientes puedan reclamar medicamentos en cualquier farmacia del país con su fórmula médica, eliminando la intermediación de las EPS.
En una alocución oficial, Petro denunció que las entidades estaban “saboteando” la entrega de tratamientos y aseguró que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) asumirá directamente el pago a las droguerías.
La decisión, presentada como un golpe contra la burocracia y los bloqueos en el sistema, implica que farmacias grandes y pequeñas podrán entregar medicamentos a los pacientes sin depender de trámites engorrosos. Petro fue enfático: “Se acabó el sabotaje en la entrega de medicamentos”, prometiendo que la medida garantizará acceso inmediato y universal. Sin embargo, críticos advierten que la transición podría ser caótica y que aún no existen mecanismos claros para controlar la disponibilidad y el abastecimiento en todo el territorio nacional.
