La sesión de la Comisión Cuarta de la Cámara de Representantes de este miércoles 15 de abril estuvo marcada por un fuerte enfrentamiento entre el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, y el ministro de Hacienda, Germán Ávila. Villar pidió al Gobierno bajar el tono contra el emisor y cesar lo que calificó como una campaña de descrédito, luego de que el presidente Gustavo Petro llamara “fascista y genocida” a la codirectora del banco, Olga Lucía Acosta.
En respuesta, Ávila defendió con firmeza su pasado como exguerrillero del M-19 y aseguró que no se avergüenza de haber pertenecido a ese grupo insurgente. “Orgullosamente fui guerrillero y soy un desmovilizado del M-19; no me da pena, no lo escondo, no me avergüenza y no es una degradación”, dijo, generando tensión en el recinto.
Villar replicó que el problema no es con los desmovilizados, sino con las afirmaciones falsas, aclarando que Acosta nunca perteneció a un grupo armado. El episodio dejó en evidencia la creciente fractura entre el Gobierno y el Banco de la República, en un momento clave para la política monetaria del país y en medio de un ambiente político cada vez más polarizado.
