Una nueva tormenta política se desató en Colombia luego de un trino del presidente Gustavo Petro en la red social X, donde hizo referencia a supuestos informes de inteligencia sobre conversaciones entre el candidato presidencial Abelardo De La Espriella y los hermanos Bautista, accionistas de la empresa Thomas Greg & Sons, encargada de la logística electoral. El mensaje fue interpretado por la campaña del aspirante como un indicio de interceptaciones ilegales y desató una ola de reacciones.
En respuesta, Germán Calderón España, abogado de la campaña de De La Espriella, radicó ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes una solicitud para que se indague al presidente Petro por el presunto delito de violación ilícita de comunicaciones. Según el jurista, el propio mensaje del mandatario “desprendería una confesión” sobre la existencia de interceptaciones, lo que, de confirmarse, pondría en riesgo derechos fundamentales del candidato y su seguridad personal.
El caso, aún en investigación, mantiene en vilo al escenario político y jurídico. Mientras desde la campaña de De La Espriella se insiste en que Petro habría incurrido en prácticas ilegales, el Gobierno no ha emitido un pronunciamiento adicional.
