El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha ratificado una medida educativa que ha generado debate internacional: «en las escuelas públicas del país se enseñará únicamente que, desde el punto de vista biológico, existen dos sexos, hombre y mujer». La decisión, según el Gobierno, busca centrar la formación en principios objetivos y científicos, dejando de lado contenidos que consideran ideológicos.
La iniciativa, que comenzó a impulsarse en 2024 y se ha consolidado en los últimos meses, plantea tres ejes principales: conocimiento científico basado en la biología, fortalecimiento de la formación académica esencial en áreas como matemáticas y ciencias, y el rol de la familia como principal orientador en temas de identidad personal. “La función de la escuela es educar, no indoctrinar ideológicamente a los estudiantes”, ha señalado el Ejecutivo.
La medida ha provocado reacciones encontradas. Mientras algunos sectores la respaldan como una forma de proteger la niñez y mantener un orden educativo objetivo, otros la critican por considerarla excluyente frente a los debates actuales sobre diversidad e identidad. Con esta postura, El Salvador se ubica en el centro de una discusión global sobre el papel de la escuela y la familia en la formación de los niños.
