La tragedia del avión Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo, volvió a poner en evidencia las dificultades que enfrenta este municipio fronterizo. Con más de 30.000 habitantes, la población depende casi exclusivamente del transporte aéreo y fluvial, pero su pista de aterrizaje presenta limitaciones de seguridad y carece de cerramiento, lo que ha generado preocupación entre las autoridades locales.
El alcalde Luis Emilio Bustos y el secretario de Gobierno han insistido en la necesidad de ampliar y asegurar la pista, señalando que ya existe un proyecto formulado ante la Aeronáutica Civil desde 2023, cuyo costo podría superar los 8.000 millones de pesos. Sin embargo, hasta ahora no se han concretado las obras, pese a que la comunidad considera urgente garantizar condiciones adecuadas para evitar riesgos futuros y mejorar la conectividad del municipio.
Puerto Leguízamo, que en 2022 recibió la visita del presidente Gustavo Petro con compromisos de inversión en infraestructura educativa, aún espera la materialización de esas promesas. Tras el accidente aéreo, el mandatario agradeció la valentía de los pobladores que auxiliaron a los heridos, pero las necesidades en salud, transporte y educación siguen siendo una deuda pendiente para esta región que ha mostrado respaldo político al actual gobierno.
