La candidata presidencial y senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, ha consolidado su perfil como defensora de la seguridad y el orden tras ganar la Gran Consulta por Colombia el pasado 8 de marzo. En entrevista con El Tiempo, Valencia señaló que su primera acción de gobierno, en caso de llegar a la Presidencia, sería la militarización de la vía Cali-Popayán-Pasto, argumentando que allí se presentan supuestos secuestros exprés, bloqueos y presuntos ataques a transportadores. Con esta postura, busca enviar un mensaje de firmeza frente a la criminalidad en el suroccidente del país.
En sus declaraciones, la senadora también enfatizó la necesidad de golpear las finanzas de los grupos armados ilegales, mencionando actividades como la minería ilegal y el narcotráfico. Según Valencia, la estrategia incluiría capturas de presuntos extorsionistas y acciones de la Fuerza Pública para debilitar las estructuras criminales. Estas propuestas se enmarcan en su visión de recuperar el control territorial y reforzar la seguridad nacional, aunque algunos sectores interpretan que implican un enfoque de “mano dura” frente al delito.
Valencia ha sido igualmente crítica con la política de “Paz Total” del actual gobierno, asegurando que su eventual administración pondría fin a las negociaciones con actores armados. En presunción, sus planteamientos buscan atraer a votantes preocupados por la inseguridad y la violencia, mientras que sus opositores advierten que podrían implicar un regreso a políticas más confrontativas. Lo cierto es que su discurso refuerza la idea de que la seguridad será el eje central de su campaña presidencial.
