Un incómodo momento vivió el presidente Gustavo Petro durante el homenaje fúnebre al líder de derechos civiles Jesse Jackson en Chicago. El mandatario colombiano superó el tiempo asignado para su discurso y los organizadores del evento tuvieron que acercarse al atril para pedirle que concluyera su intervención.
En videos difundidos en redes sociales se observa cómo uno de los asistentes toca el hombro y la mano de Petro para señalarle que su turno había terminado. A pesar de las señales, el presidente continuó hablando unos instantes más, mientras parte del público comenzó a aplaudir, gesto que suele marcar el cierre de un discurso en este tipo de ceremonias solemnes.
Finalmente, Petro se vio obligado a terminar su intervención, permitiendo que el programa del homenaje continuara. El episodio generó múltiples comentarios en plataformas digitales y puso al mandatario en el centro de la polémica, mostrando cómo un exceso de tiempo en el atril puede transformarse en un momento incómodo y viral en plena ceremonia internacional.
