En medio de un ambiente cargado de dolor y solidaridad, fueron sepultadas este viernes 6 de marzo las hermanas Sheerydan Sofía y Keyla Nicol Hernández, víctimas de un presunto crimen que ha estremecido a Barranquilla y al Atlántico. La comunidad acompañó a la familia en una jornada marcada por la tristeza y la indignación, reflejando el impacto que este hecho ha tenido en la región.
Las honras fúnebres se realizaron desde las 10:00 de la mañana en el cementerio Calancala, donde familiares, amigos y conocidos se reunieron para despedir a las jóvenes. El acto concluyó hacia las 11:30, cuando los féretros fueron descendidos a la bóveda, en medio de lágrimas y abrazos de quienes compartieron el dolor de la familia Hernández.
El momento más conmovedor se vivió con el clamor de la madre, quien expresó entre lágrimas: “¡Ay, mis pelitas! ¿Qué voy a hacer sin ellas?”. Sus palabras reflejaron la magnitud de la pérdida y el vacío que deja la partida de sus hijas. Al mismo tiempo, los asistentes reiteraron su exigencia de justicia, subrayando la necesidad de que este caso no quede en la impunidad y que se garantice verdad y reparación para la familia afectada.
