En Santa Cruz de Lorica, Córdoba, el presidente Gustavo Petro vivió un momento inesperado que se volvió viral. Durante su visita para revisar la situación de los damnificados por las inundaciones, una mujer entre la multitud lo sorprendió con un grito que desató sonrisas: “¡Petro, quiero darte un beso!”.
El mandatario no dudó en responder al gesto con cercanía. Se acercó, la abrazó y le dio un beso en la mejilla, rompiendo por unos segundos la formalidad del recorrido oficial. La escena fue captada por los asistentes y rápidamente se convirtió en tema de conversación, mostrando un lado más espontáneo y humano del presidente.
Tras el curioso episodio, Petro continuó con su agenda en la zona, inspeccionando los jarillones de algunas fincas para ser retirados. El hecho dejó claro que, incluso en medio de situaciones difíciles, un instante de calidez puede robarse la atención y generar un recuerdo que la comunidad no olvidará.
