El enfrentamiento entre Abelardo De La Espriella, abogado, y David Murcia Guzmán, creador de la captadora ilegal DMG, escaló a los estrados judiciales. El 12 de febrero de 2026, Murcia lanzó explosivas acusaciones en una entrevista con el periodista Daniel Coronell, señalando a De La Espriella de haberle robado dinero y de incurrir en actos de corrupción.
Las declaraciones no quedaron en el terreno de la opinión pública. Según el equipo jurídico del candidato, Murcia no se limitó a emitir juicios de valor, sino que imputó directamente conductas que podrían tipificarse como hurto, cohecho, tráfico de influencias y corrupción, sin respaldo probatorio. Ante la difusión masiva de estas afirmaciones en medios y redes sociales, De La Espriella decidió radicar una querella formal ante la Fiscalía General de la Nación.
La denuncia se fundamenta en los artículos 220 y 221 del Código Penal colombiano, que tipifican los delitos de injuria y calumnia, con el agravante del artículo 223 por haberse realizado a través de medios de comunicación masiva. El movimiento político “Defensores de la Patria” acompañó la acción judicial, solicitando la apertura de investigación penal, la práctica de pruebas y la conservación del material audiovisual de la entrevista.
El caso ahora está en manos de la Fiscalía, que deberá determinar si las imputaciones de Murcia constituyen un delito contra la honra y el buen nombre de De La Espriella.
