La tranquilidad de las familias sigue siendo golpeada y esta vez la víctima fue Ladys Elena Posada Morales, de 33 años, en el municipio de Anorí, Antioquia. En un acto repudiable, fue sacada de su hogar para terminar con su existencia bajo el señalamiento de grupos armados de estar entregando información a las autoridades.
Es una situación lamentable que se repite en nuestras regiones: los grupos al margen de la ley atacan a la gente trabajadora basándose en rumores. Mientras ellos intentan justificar lo ocurrido, la comunidad de Anorí defiende la memoria de Ladys: era una madre y vecina ejemplar que se ganaba el sustento diario con el sudor de su frente.
¿Hasta cuándo la vida de una persona honesta estará en riesgo por simples sospechas? La falta de garantías en las zonas rurales tiene a la gente con el corazón en la mano. Lo de Ladys no fue solo un ataque contra ella, fue un golpe a toda una comunidad que solo pide vivir y trabajar en paz.
