Juan Acevedo Rocha presentó su renuncia irrevocable al cargo de presidente encargado de la Hidroeléctrica Urrá S.A. E.S.P. este martes 10 de febrero. La decisión se produjo apenas 24 horas después de que el presidente Gustavo Petro solicitara públicamente su salida y pidiera una investigación penal, calificando el manejo del embalse como un «crimen ambiental». Acevedo, quien estuvo vinculado a la compañía por más de 33 años, manifestó que su retiro busca evitar que su permanencia desvíe la atención de la emergencia humanitaria que hoy golpea a miles de familias en Córdoba.
El mandatario nacional sostiene que el llenado del embalse y los posteriores vertimientos respondieron a intereses económicos para maximizar utilidades, priorizando la generación de energía sobre la protección de las comunidades ribereñas. Según Petro, estas decisiones agravaron las inundaciones que actualmente sumergen gran parte del departamento. En su carta de dimisión, Acevedo Rocha negó cualquier intención de confrontar al jefe de Estado y aseguró que todas sus actuaciones estuvieron ceñidas a la ley, a la normatividad ambiental vigente y a los principios técnicos de la ingeniería.
De manera simultánea a la renuncia, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) reveló informes técnicos que complican la situación de la generadora. La entidad presentó evidencia de sobrepasos sostenidos en los volúmenes recomendados del embalse Urrá I, señalando incumplimientos recurrentes en las reglas de operación desde el año 2020. Estos hallazgos refuerzan la postura del Gobierno Nacional sobre presuntas fallas en la gestión hídrica, en momentos donde la saturación de las cuencas del Sinú y el San Jorge mantienen al territorio en alerta roja.
La salida de Acevedo marca un punto de giro en la gestión de la crisis climática en el Caribe colombiano. Mientras el exejecutivo se puso a disposición para una transición ordenada y un proceso de empalme, el Ministerio de Minas y Energía, liderado por Edwin Palma, ya coordina las acciones a seguir dentro de la compañía estratégica. La atención se centra ahora en las investigaciones penales anunciadas y en cómo la nueva dirección de la hidroeléctrica manejará los niveles del embalse para mitigar el impacto del agua sobre los campesinos y las zonas urbanas afectadas.
