El senador Iván Cepeda encendió el debate político al anunciar en su cuenta de X que el Pacto Histórico se retira oficialmente de la consulta prevista para el 8 de marzo. Según sus palabras, la decisión se tomó ante lo que calificó como una “violación del derecho a la participación política”, un hecho que, en su criterio, afecta directamente la transparencia del proceso electoral.
Cepeda fue enfático en señalar que, pese a este revés, continuará en la contienda presidencial. En el mismo mensaje aseguró que se inscribirá para la primera vuelta de las elecciones y expresó su confianza en alcanzar la victoria. Su declaración marca un giro en la estrategia del movimiento, que ahora concentra sus esfuerzos en la carrera presidencial sin pasar por la consulta interna.
La noticia, para algunos, se trata de un acto de firmeza frente a lo que consideran un atropello institucional; para otros, es una jugada arriesgada que puede aumentar la tensión política en el país. Lo cierto es que el retiro del Pacto Histórico abre un nuevo capítulo en la campaña y deja sobre la mesa preguntas sobre la equidad y las garantías en el camino hacia las elecciones.
