El presidente Gustavo Petro encendió la polémica en la red social X al escribir que el conjuez que negó la participación de Iván Cepeda en la Consulta sería “amigo íntimo” del abogado y candidato presidencial Abelardo De La Espriella. Según Petro, esta cercanía personal pone en entredicho la imparcialidad de la decisión y abre un debate sobre la independencia de quienes administran justicia en procesos políticos de alto impacto.
El mandatario fue más allá y aseguró que lo ocurrido constituye un golpe directo al derecho fundamental de elegir y ser elegido. En su mensaje, pidió la intervención inmediata de organismos internacionales como la OEA y la Unión Europea para monitorear lo que calificó como un atentado contra la democracia colombiana. Además, cuestionó al Consejo Nacional Electoral por no definir aún la fusión de Colombia Humana con el Pacto Histórico, lo que, según él, genera un vacío legal que limita la inscripción de listas de su movimiento.
Las reacciones no se hicieron esperar: para algunos, Petro puso el dedo en la llaga al señalar posibles vínculos personales que afectan la transparencia institucional; para otros, sus palabras son un exceso que aumenta la tensión política en el país. Entre apoyos y críticas, lo cierto es que el señalamiento sobre la amistad con De La Espriella le dio un giro más picante a la discusión, dejando a la opinión pública dividida entre quienes ven una denuncia legítima y quienes creen que se trata de un nuevo capítulo de confrontación política.
