El presidente Gustavo Petro se pronunció desde Washington sobre el polémico audio de alias Pipe Tuluá, cabecilla de la organización criminal La Inmaculada, quien aseguró haber entregado dinero a la campaña presidencial del Pacto Histórico en 2022. La grabación, divulgada por la periodista Vicky Dávila, desató un fuerte debate político en Colombia y llevó a la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes a abrir una investigación de oficio contra el mandatario.
Petro rechazó tajantemente las versiones de Andrés Felipe Marín Silva (Pipe Tuluá), insistiendo en que su elección se dio gracias a los votos de ciudadanos en la legalidad y no por aportes de estructuras criminales. En entrevista radial con Julio Sánchez Cristo, el presidente afirmó: “No fui elegido por asesinos”, y agregó que, aunque algunos cabecillas intentaron interferir en su campaña, nunca aceptó dinero de ellos. “Si yo quisiera, estaría lleno de billete, solo que estaría preso, muert0, descuartizad0; a mí esos chantajes no van conmigo”, expresó.
La declaración de Petro busca blindar su legitimidad en medio de las investigaciones que ahora avanzan en el Congreso y la Fiscalía. Mientras tanto, el audio de Pipe Tuluá sigue generando controversia y alimentando la narrativa de que sectores criminales habrían intentado influir en las elecciones de 2022. El mandatario, sin embargo, se mantiene firme en su postura: su triunfo, asegura, no se construyó con el dinero de delincuentes, sino con el respaldo de millones de colombianos que apostaron por el cambio.
