En Montelíbano, el barrio La Pesquera enfrenta una situación crítica: las calles están completamente inundadas y el agua ya amenaza con alcanzar los cables de energía. La comunidad vive con miedo de que la emergencia se convierta en tragedia, mientras observa cómo el nivel del agua sigue subiendo sin dar tregua.
Vecinos relatan que nunca habían visto una inundación de tal magnitud. Las viviendas están bajo el agua, los enseres se pierden y las familias intentan proteger lo poco que les queda. El temor más grande es que la corriente llegue a los cables eléctricos, lo que podría desencadenar un riesgo mayor para quienes aún permanecen en la zona.
La angustia se mezcla con la esperanza de recibir ayuda. Los habitantes piden atención inmediata y soluciones urgentes, porque cada minuto cuenta y la situación se vuelve más peligrosa. La Pesquera se ha convertido en símbolo de resistencia, pero también en un llamado desesperado para que las autoridades actúen antes de que sea demasiado tarde.
