En las redes sociales, se comenta la historia de un hombre quien iba en un bus de transporte público y que llamó la atención por sus zapatos. No eran de marca ni nuevos, sino un par de zapatos elaborado en caucho, remendado varias veces y cocido con nailón, lo que provocó curiosidad entre los pasajeros.
El protagonista de esta historia es un ciudadano que refleja con sus pasos la resiliencia cotidiana. Sus zapatos desataron comentarios porque, más allá de la apariencia, muestran ingenio y resistencia frente a las dificultades económicas.
La escena levantó opiniones en redes y entre quienes lo vieron: algunos interpretan que es un símbolo de lucha y creatividad popular, mientras otros lo ven como un recordatorio de las realidades sociales que aún persisten. Lo cierto es que la imagen desencadenó conversación sobre dignidad, esfuerzo y la capacidad de seguir adelante con lo que se tiene.
