Venevisión sorprendió a la audiencia al difundir un avance informativo con declaraciones de María Corina Machado desde Washington, tras su encuentro con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio. El hecho marcó un quiebre en la línea editorial del canal, que durante años había evitado dar visibilidad a figuras centrales de la oposición democrática en Venezuela. La transmisión en señal abierta se produjo en un contexto de transición política y creciente presión informativa.
El chavismo no tardó en responder. Diosdado Cabello, en su programa televisivo, lanzó un mensaje directo contra Venevisión, cuestionando la cobertura y advirtiendo que “sin estridencia mediática” la figura de Machado se “diluye” y “sin titulares, simplemente desaparece”. Sus palabras fueron interpretadas como una advertencia hacia el canal privado, que se atrevió a romper el cerco comunicacional impuesto durante años.
Mientras un medio privado ensaya gestos de apertura hacia la oposición, el ala más dura del chavismo refuerza su presión para mantener la hegemonía informativa. La aparición de Machado en la pantalla de Venevisión, tras años de silencio mediático, se convirtió en un símbolo de la pugna entre censura y apertura, y en un recordatorio de que la batalla por la opinión pública sigue siendo uno de los frentes más sensibles del país.
