El exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, vuelve y juega, pese a que la Registraduría Nacional del Estado Civil rechazó su inscripción como precandidato en la consulta presidencial de la izquierda “Frente por la Vida”, Quintero encontró una salida inesperada: impulsar la candidatura de su esposa, Diana Osorio, quien asumió la posta con aval del Partido del Trabajo. La decisión, adoptada mediante la Resolución 889 del 27 de enero de 2026, dejó en claro que el exmandatario paisa no puede participar en este mecanismo por haber intervenido previamente en otra consulta del mismo proceso electoral.
Lejos de retirarse del camino presidencial, Quintero reafirmó su obsesión por llegar a la Casa de Nariño, ahora a través de su pareja. Osorio, en un sorpresivo mensaje, se declaró “mujer progresista” y aseguró que cree en una democracia sin trampas ni privilegios, comprometiéndose a representar la voz de quienes, según ella, han sido excluidos por el establecimiento.
“El derecho fundamental de mi esposo a competir por la Presidencia ha sido negado una y otra vez, no por falta de ideas, sino porque incomodó cuando fue alcalde de Medellín”, afirmó, en un discurso que rápidamente se viralizó en redes sociales.
En medio de la controversia, Diana Osorio aseguró que agotará los mecanismos legales para participar en la consulta del 8 de marzo, convirtiéndose en el nuevo rostro de una candidatura que, rechazo tras rechazo, refleja la persistencia y la polémica obsesión de Quintero por el poder.
