En Lagos de Córdoba, Suba, en la ciudad de Bogotá vecinos retuvieron a un hombre señalado de intentar un hurto. El hecho, que comenzó con gritos y persecuciones, terminó con una frase insólita: el capturado aseguró que todo “era una broma”, provocando desconcierto en medio de la indignación por la inseguridad que se vive en la zona.
Testigos relataron que el sujeto, entre lágrimas, insistía en que no buscaba robar sino “ver cómo reaccionaban”. La explicación desató comentarios divididos: algunos vecinos se rieron incrédulos, mientras otros lo calificaron como un acto de cinismo frente a la gravedad del delito. La comunidad recalcó que, aunque la escena tuvo tintes cómicos, la inseguridad no admite excusas.
Minutos después, la Policía Metropolitana trasladó al hombre a una URI para su judicialización. Según el Código Penal, el hurto puede acarrear penas de prisión y multas, y en el caso de extranjeros, incluso medidas migratorias. Los residentes aprovecharon la presencia de las autoridades para reiterar su preocupación por los constantes hechos delictivos en el sector.
