El gobierno de Gustavo Petro anunció la suspensión inmediata de las exportaciones de energía eléctrica hacia Ecuador, una medida que empezará a regir a las 6:00 p.m. de este jueves 22 de enero. Según el Ministerio de Minas y Energía, la decisión responde a lo que calificó como “actuaciones unilaterales” del Ejecutivo ecuatoriano, que constituyen una agresión económica y desconocen acuerdos bilaterales vigentes.
Con esta determinación, Colombia busca blindar su soberanía energética y garantizar el abastecimiento interno, incluso si ello implica dejar a su vecino sin una parte clave de su suministro eléctrico.
Ecuador, cuya matriz energética depende en un 70% de la generación hidroeléctrica, enfrenta una crisis marcada por la falta de lluvias y sequías que han debilitado sus plantas. El país consume alrededor de 95 gigavatios hora, de los cuales Colombia aporta cerca de 8 gigavatios, equivalentes al 8% de la demanda ecuatoriana. La suspensión del suministro amenaza con agravar un escenario ya frágil, recordando los apagones históricos de 1992, 1993, 2009 y más recientemente en 2024, cuando la población soportó cortes de hasta 14 horas.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, recordó que Colombia ha sido solidaria en momentos críticos, incluso durante la sequía del año pasado, cuando mantuvo el flujo eléctrico hacia Ecuador pese a las dificultades internas. Sin embargo, advirtió que las decisiones “arbitrarias y unilaterales” del gobierno de Daniel Noboa cambiaron el panorama y obligaron a Bogotá a actuar con firmeza.
