Durante el Consejo de Ministros del pasado 19 de enero, el presidente Gustavo Petro advirtió que la caída del decreto de emergencia económica podría provocar recortes masivos en el presupuesto nacional. Según las palabras del mandatario, señaló que ya en 2023 se redujeron $16 billones y que nuevas medidas afectarían sectores clave como salud, educación y hasta los salarios de policías y soldados.
En su intervención, Petro desató polémica al mencionar que concesionarios viales tendrían supuestamente guardados recursos públicos sin ejecutar, lo que, según él, agrava el déficit primario del país. Se interpretó que proyectos presuntamente vinculados al Grupo Empresarial Antioqueño y al grupo de Luis Carlos Sarmiento concentran miles de millones que podrían aliviar la crisis si fueran devueltos.
El presidente originó debate al cuestionar la efectividad de las reformas fiscales recientes, recordando que la Corte Constitucional tumbó apartados clave de su propuesta. En particular, lamentó que las regalías de las mineras y petroleras puedan deducirse, lo que calificó como “un regalo puro” para empresas que, además, contaminan la atmósfera.
