La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó un mensaje desafiante contra Estados Unidos al asegurar que, si algún día le tocara viajar a Washington, lo haría “de pie, caminando, no arrastrada”. Sus declaraciones se dieron en medio de la rendición de cuentas en nombre de Nicolás Maduro, capturado en Caracas hace apenas 12 días por tropas estadounidenses, un hecho que marcó un quiebre histórico en las relaciones bilaterales.
Rodríguez acusó a Washington de haber ejecutado un “bloqueo naval” previo a la captura de Maduro y de limitar las posibilidades de Venezuela de vender sus productos petroleros en el exterior. Según la mandataria, la confiscación de buques sancionados en diciembre fue el paso inicial de un plan que culminó con el ataque militar del 3 de enero en Caracas y otras regiones, donde fueron detenidos Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La presidenta encargada calificó la acción como “una mancha” en las relaciones entre ambos países, denunciando que Estados Unidos “cruzó la línea roja” al invadir y secuestrar al jefe de Estado venezolano. Pese al bloqueo y la crisis, Rodríguez aseguró que existe un plan para mantener la gobernabilidad en 2026, mientras la tensión política y diplomática escala a niveles inéditos.
