San Antero atraviesa uno de sus momentos más difíciles en materia administrativa. El alcalde Dennys Chica parece alejarse cada día más de su eslogan de campaña: “San Antero nos une”.
Según lo que se ha evidenciado, varios jóvenes profesionales que habían accedido a cargos mediante carrera administrativa en la alcaldía habrían sido retirados de manera irregular. Cabe anotar que estos jóvenes instalaron las demandas correspondientes; dichas acciones van bastante encaminadas y en estos momentos se encuentran en etapas de audiencia. Todo indica que fallarían a favor de los trabajadores que fueron retirados de sus puestos de manera irregular, bajo lo que se califica como “venganza política”. Esto conllevaría a un detrimento patrimonial en el municipio.
Como si esto no fuera suficiente, también se suscribió un contrato de reestructuración de nómina en el CAMU de San Antero, el cual presuntamente estaría orientado a sacar del cargo a personas que habían quedado en carrera administrativa durante la administración anterior.
Llama la atención que, mientras se suprimen estos cargos, la nómina se amplíe para vincular personas afines a una misma corriente política. Estas actuaciones, de comprobarse, podrían configurarse como prevaricato por acción, tal como lo tipifica el Código Penal en su artículo 413.
Todo esto parece realizarse bajo la mirada cómplice de la gerente y la jefa de Recursos Humanos. Es importante recordar que este no es un delito menor y que las autoridades competentes deben investigar para garantizar la legalidad, la transparencia, el respeto por la carrera administrativa y por los sananteranos.
