En el homenaje realizado en el Movistar Arena de Bogotá, cientos de asistentes fueron testigos de un momento profundamente emotivo. Taliana, la hija menor de Yeison Jiménez, de apenas 7 años, tomó la palabra para dedicarle unas frases a su padre, mirando hacia el cielo con un gesto que desató lágrimas y aplausos entre el público.
La niña expresó con inocencia y dolor el anhelo de que su papá hubiera seguido con vida para verla crecer junto a sus dos hermanos. Su rostro reflejaba tanto amor como nostalgia, convirtiéndose en la imagen más comentada de la ceremonia, donde familiares y seguidores se unieron para recordar al artista.
El instante produjo comentarios en redes sociales y medios, pues muchos interpretaron sus palabras como un recordatorio del legado humano que deja Jiménez más allá de la música. Entre la tristeza y la admiración, la escena se convirtió en símbolo de la conexión eterna entre el cantante y su familia, originando conversaciones sobre la fuerza de sus hijos en medio de la despedida.
