La captura de Nicolás Maduro Moros por parte de Estados Unidos y su juicio en Nueva York por narcotráfico ha tenido coletazos en Medellín. En el escrito de acusación, la justicia norteamericana menciona 24 veces al hijo del exmandatario, Nicolás Ernesto Maduro Guerra, alias Nicolasito, por su presunta participación en actividades de narcotráfico y tráfico de armas. Según el documento, en 2020 se habría realizado una reunión en Medellín con representantes de las disidencias de las Farc para coordinar cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos.
El alcalde Federico Gutiérrez calificó los hechos como “muy graves” y subrayó que, de confirmarse la reunión, corresponde a la administración pasada en cabeza de Daniel Quintero. “El encuentro se habría dado cuando el alcalde era Daniel Quintero”, señaló Gutiérrez, quien además pidió esclarecer si Nicolasito se reunió con estructuras ilegales de la ciudad. El mandatario local manifestó su disposición a colaborar con el FBI y la justicia colombiana, ofreciendo apoyo logístico como el acceso a cámaras de seguridad.
Con estas declaraciones, Gutiérrez no solo puso a Medellín en el radar de las investigaciones internacionales, sino que también abrió un nuevo frente político contra su antecesor. La mención a Quintero revive las sospechas sobre vínculos de su administración con ciudadanos venezolanos ligados al chavismo. El desenlace dependerá de las indagaciones judiciales.
