La Corte Suprema de Justicia de Colombia avaló la extradición de Jobanis de Jesús Ávila Villadiego, alias Chiquito Malo, máximo cabecilla del Clan del Golfo, y de Camilo Esteban Betancourt Rosero, alias Max, hacia Estados Unidos. Ambos son requeridos por la justicia norteamericana bajo acusaciones de narcotráfico y concierto para delinquir, en el marco de la reciente designación del Clan del Golfo como organización terrorista internacional.
El alto tribunal señaló que los dos cumplen con los requisitos legales para ser enviados a Norteamérica, aunque en el caso de Chiquito Malo la extradición solo podrá hacerse efectiva si es capturado, pues actualmente permanece prófugo. La Corte recordó que el cabecilla enfrenta procesos en Colombia por homicidio, desplazamiento forzado y uso de menores en actividades criminales, además de figurar en la Lista Clinton del Departamento del Tesoro de EE. UU.
Con el aval judicial, la decisión final recae ahora en el Ejecutivo. Será el presidente Gustavo Petro quien, mediante la firma de un decreto, determine si se concreta la extradición de los solicitados. La Corte fijó como condición que, en caso de ser absueltos o sobreseídos en Estados Unidos, se garantice su retorno a Colombia en condiciones de dignidad y respeto.
El desenlace de este proceso dependerá entonces de la voluntad política del mandatario colombiano, quien deberá decidir si da luz verde a la extradición de los dos hombres señalados de tener un rol clave en la estructura criminal más poderosa del país.
