Un hecho insólito se registró en el municipio de Sabanalarga, Atlántico, cuando una mujer detenida en flagrancia por el presunto tráfico y porte ilegal de armas de fuego llamó la atención al posar sonriente frente a las cámaras. Pese a estar esposada y custodiada por dos uniformados de la Policía Nacional, la capturada cambió de postura y gesticuló como si se tratara de una sesión fotográfica, generando sorpresa entre quienes presenciaron la escena.
El operativo que culminó con su captura se desarrolló en el barrio 7 de Mayo, luego de que tres personas que se movilizaban en una motocicleta negra ignoraran la señal de pare de los uniformados y emprendieran la huida. Tras una persecución por varias cuadras, la mujer fue interceptada y, según el reporte policial, se le hallaron dos armas de fuego de fabricación industrial: una pistola marca Córdova y un revólver Llama Cassidy Especial.
La actitud de la detenida durante el procedimiento policial ha generado múltiples comentarios en redes sociales, donde algunos usuarios calificaron su comportamiento como desafiante, mientras otros lo interpretaron como una muestra de indiferencia frente a la gravedad de los señalamientos.
