En redes y medios se comenta la nueva iniciativa presentada por el Ministerio de Transporte para este 2026, que provocó expectativa entre los taxistas del país. Según la propuesta, los dueños de vehículos de servicio público con más de 10 años de antigüedad podrán recibir hasta 52 millones de pesos si aceptan reemplazar sus carros a gasolina, gas o diésel por uno eléctrico.
De acuerdo con lo que se interpreta en los anuncios oficiales, la medida hace parte del programa de modernización del parque automotor, financiado con recursos del Fondo para la Promoción de Ascenso Tecnológico (FOPAT). El proyecto contempla hasta 42 millones de pesos para la reposición del vehículo y 10 millones adicionales para la compra e instalación de infraestructura de recarga eléctrica en la vivienda del propietario.
Este plan, inscrito en la Ley 2294 de 2023, desató comentarios sobre la transición energética en el transporte público individual. La idea del Gobierno es reducir los costos de operación del servicio, mejorar la calidad del aire y avanzar hacia un modelo más sostenible.
Los interesados podrán inscribirse en la página del Ministerio de Trabajo hasta el 11 de febrero, cumpliendo requisitos como tener un vehículo con combustible fósil, mínimo 10 años de matrícula, tarjeta de operación, Soat y revisión técnico-mecánica vigentes, además de un año de operación continua en los últimos cinco años.
