El 9 de julio de 2022, en Medellín, el profesor jubilado Hernán Castrillón, de 71 años, sufrió una agresión que le ocasionó la pérdida total de la visión. El hecho se produjo después de que el docente solicitara a sus vecinos disminuir el ruido de la música en una celebración que se prolongaba durante la madrugada.
De acuerdo con su testimonio, Castrillón había llamado a la Policía la noche anterior y tomó fotografías como registro de la situación, lo que generó inconformidad entre los asistentes a la fiesta. En la mañana siguiente, uno de los vecinos ingresó a su vivienda y lo atacó, mientras otros presentes lo intimidaban verbalmente. La agresión se concentró en su rostro, dejándolo con lesiones irreversibles.
El docente había denunciado durante dos décadas el ruido constante en el sector sin obtener soluciones efectivas. Tras el ataque, su vida cambió radicalmente: dejó de ser el cuidador principal de su madre de 91 años y ahora depende del apoyo familiar. Aunque el presunto responsable permanece bajo medida de aseguramiento domiciliaria, la familia Castrillón considera insuficiente la respuesta judicial frente al daño causado y pide mayor protección para las víctimas de intolerancia.
