En Bogotá una pareja dejó a su hijo de apenas 11 meses encerrado en un vehículo mientras se iba de fiesta en el sector del Chorro de Quevedo, uno de los puntos más concurridos en temporada decembrina. El llanto del menor alertó a vecinos y transeúntes, quienes dieron aviso inmediato a las autoridades.
La Policía y el Cuerpo de Bomberos intervinieron de urgencia, rompiendo el vidrio del automóvil para rescatar al bebé. El pequeño fue trasladado a un centro especializado para garantizar su seguridad y el restablecimiento de sus derechos. La escena generó indignación entre los presentes, que no daban crédito a la negligencia de los padres.
Lo más polémico ocurrió cuando los acudientes aparecieron en el lugar cerca de media hora después, mostrando signos de aparente embriaguez. Según su versión, habían estado consumiendo bebidas alcohólicas mientras el niño permanecía solo en el carro.
Las autoridades recordaron que situaciones como esta ponen en riesgo la vida de los menores y llamaron a la comunidad a denunciar cualquier caso similar. Lo que parecía una noche de diversión terminó en un escándalo nacional, dejando expuesta la irresponsabilidad de unos padres que prefirieron la fiesta antes que la seguridad de su hijo.
