Un caso que ha generado preocupación se registró en la Institución Educativa Francisco de Paula Santander, en Ibagué, donde un menor habría sido agredido por compañeros dentro del salón de clases. Según el testimonio de su madre, la situación obligó a trasladarlo de urgencia a un centro médico. Los médicos confirmaron un hematoma craneoencefálico y recomendaron su remisión a Bogotá para atención especializada en neurología pediátrica.
La madre del menor cuestionó la versión inicial entregada por la docente, quien habría señalado que todo ocurrió en un “momentico” mientras salió del aula. Sin embargo, la gravedad de las lesiones llevó a la mujer a denunciar presunto bullying reiterado y falta de acciones efectivas por parte de las directivas del colegio. Además, manifestó inconformidad con la atención médica inicial, asegurando que los trámites de remisión se demoraron y que solo tras visibilizar el caso se agilizó el traslado en ambulancia.
Por ahora, el menor permanece bajo observación médica mientras se espera su traslado a la capital del país. El caso ha abierto nuevamente el debate sobre la violencia escolar, la vigilancia en las aulas y la capacidad de respuesta de las instituciones educativas ante situaciones que pueden poner en riesgo la vida de los estudiantes. Las autoridades aún no han emitido un pronunciamiento oficial, mientras la familia pide respuestas y acompañamiento.
