La persistencia de las lluvias en Tierralta ha generado una crisis devastadora, dejando 2.660 viviendas inhabitables y la pérdida total de 9.000 hectáreas de cultivos. El balance oficial en el municipio confirma daños en cuatro corregimientos y 75 veredas, donde además se han visto afectados 22 centros educativos, ocho establecimientos de salud y 13 acueductos rurales, lo que ha dejado a miles de familias sin acceso a servicios básicos ni agua potable.
En total, son 5.400 familias damnificadas en territorio tierraltense que enfrentan la ruina económica tras perder sus hogares y su sustento agrícola. Hasta el momento, se han evaluado las condiciones de 4.040 familias para organizar la entrega de asistencia. La destrucción de los cultivos es el golpe más duro, pues representa la desaparición de la principal fuente de ingresos para miles de personas en esta zona del departamento.
Ante la magnitud del desastre, la administración de Tierralta coordina esfuerzos con organismos nacionales e internacionales para brindar una respuesta urgente. La prioridad actual se centra en el suministro de alimentos, agua y atención en salud, mientras se mantienen las reuniones de monitoreo constante para ajustar los protocolos de ayuda y tratar de mitigar el impacto en las comunidades que hoy lo han perdido todo.
