Los reportes oficiales de Urrá confirman que el embalse continúa evacuando grandes volúmenes de agua, aunque con una señal positiva: el ingreso ha disminuido respecto al día anterior. Este comportamiento ha permitido que el nivel del embalse empiece a descender lentamente, reduciendo la presión sobre el sistema y aportando cierta estabilidad al río aguas abajo.
Sin embargo, las autoridades insisten en que aún no es momento de bajar la guardia. El alcalde Hugo Kerguelén informó que se mantienen todas las alertas activas y la vigilancia permanente, pues aunque los datos muestran que el evento no se está intensificando, el riesgo persiste.
Los registros en la estación Campanos, ubicada debajo del Puente Metálico, evidencian una tendencia al alza muy lenta en el nivel del río, con variaciones mínimas entre horas. Este comportamiento indica que el caudal se está distribuyendo sin generar aumentos bruscos, pero la situación exige monitoreo constante para proteger a las comunidades ribereñas.
