El diputado Gustavo Negrete se pronunció con firmeza frente a la suspensión del aumento del salario mínimo, calificando la medida como un golpe directo a la dignidad de los trabajadores. “El salario no es un lujo, es dignidad. Y la dignidad no se suspende”, manifestó, dejando clara su postura frente a una decisión que considera arbitraria y regresiva.
Negrete advirtió que este tipo de determinaciones tienen un impacto profundo en la estabilidad social y económica del país, pues afectan directamente a los sectores más vulnerables. Para el diputado, las políticas laborales deben analizarse con responsabilidad y sensibilidad, ya que de ellas depende el bienestar de millones de familias colombianas.
