En el Caribe las cosas se dicen sin rodeos. Diversos sectores sociales, líderes comunitarios y ciudadanos del departamento de Córdoba alzaron su voz para exigir respeto por Saray Robayo, representante a la Cámara por el Partido de la U, frente a los recientes pronunciamientos y señalamientos provenientes de Cambio Radical y de su jefe natural, Germán Vargas Lleras.
Para el sentir popular cordobés, los ataques y descalificaciones no solo resultan injustos, sino que reflejan una práctica política que desconoce la autonomía regional y el liderazgo legítimo de una mujer caribe, elegida por el voto popular y con una trayectoria propia.
“Saray es cordobesa, es mujer y es representante del Partido de la U. No es ficha de nadie ni propiedad de ningún partido centralista”, expresaron líderes sociales, quienes calificaron como inaceptable que desde Bogotá se pretenda desacreditar procesos políticos construidos desde el territorio.
El respaldo ciudadano a Saray Robayo ha sido evidente en distintos sectores del departamento, especialmente entre mujeres, jóvenes y comunidades que ven en ella una voz firme, cercana y coherente, que no se doblega ante presiones ni cálculos políticos ajenos a la realidad del Caribe.
Los pronunciamientos de Cambio Radical han sido interpretados por muchos como una falta de respeto a una mujer que decidió ejercer la política con autonomía, sin someterse a imposiciones ni a lógicas de uso y descarte electoral.
“En Córdoba no se atropella a una mujer por pensar distinto. Aquí se respeta el voto y se respeta a quien representa al pueblo”, manifestaron voceros comunitarios, quienes además enviaron un mensaje directo a Vargas Lleras: el Caribe no acepta órdenes ni descalificaciones.
Desde el territorio, la posición es clara y contundente: respaldo total a Saray Robayo, rechazo a los ataques políticos y defensa del derecho de las mujeres cordobesas a participar en política sin ser señaladas ni instrumentalizadas.
