Audry Lara Sáez se ha convertido en un símbolo de fortaleza para Cartagena. La niña que sobrevivió a un impacto de bala en El Pozón regresa a la escuela, retomando su vida académica de manera presencial y demostrando que los nuevos comienzos son posibles incluso después de la adversidad.
Su recuperación fue posible gracias al acompañamiento médico, psicológico y social de la Alcaldía Mayor, así como al apoyo de la ciudadanía que se conmovió con su historia publicada en El Universal. Hoy, Audry refleja que la esperanza también se cultiva con solidaridad y resiliencia.
En la Institución Educativa 14 de Febrero, vivió su primer día de clases presenciales tras el accidente. Sus compañeros y docentes la recibieron con una emotiva calle de honor, celebrando que ahora puede caminar y recordándole a la ciudad que, después del dolor, siempre existe la oportunidad de volver a empezar.
