En Cartagena se desató una polémica luego de conocerse la cifra que estarían solicitando los cocheros para dejar atrás su tradicional actividad con caballos y comenzar a operar con las nuevas carrozas eléctricas adquiridas por el Distrito. Según lo expresado por la Asociación Cartagenera de Cocheros (Asocarcoch), cada carruaje fue tasado en 930 millones de pesos y cada caballo en 93 millones, lo que daría un total cercano a los 71.000 millones de pesos.
De acuerdo con lo que circula, los cocheros argumentan que los vehículos eléctricos son propiedad de la ciudad, mientras que ellos tienen invertido su capital en los antiguos coches. Por eso, aseguran que buscan una indemnización que también beneficie a las cerca de 400 familias vinculadas directa e indirectamente a esta actividad turística. Incluso plantearon una segunda propuesta con valores menores, 430 millones por carruaje y 43 millones por caballo, pero con la condición de que cada propietario reciba un coche eléctrico, lo que elevaría el gasto del Distrito a más de 30.000 millones de pesos.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, reaccionó ante las cifras presentadas y señaló que no cuentan con soporte técnico. Según lo que manifestó, muchas carrozas estarían en mal estado y algunos caballos presentarían signos de desnutrición. “Cartagena no negocia con el maltrato animal”, dijo, dejando claro que el diálogo con los cocheros seguirá abierto, pero bajo condiciones que sean serias, responsables y realistas.
