La tranquilidad en la zona rural de Santander de Quilichao, norte del Cauca, se vio sacudida por la aparición de vallas con mensajes atribuidos a las disidencias de las FARC. Habitantes denunciaron que en la vía San Pedro–casco urbano fueron instalados carteles intimidantes que incluyen imágenes de dirigentes políticos y consignas firmadas por el “Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas”.
En otro punto de la carretera apareció una valla con la fotografía de un presunto comandante identificado como parte del “Frente Dagoberto Ramos”, lo que incrementó la preocupación de la comunidad. Los mensajes, cargados de simbología y advertencias, fueron interpretados como un intento de marcar presencia en la región y enviar señales de poder en medio de la tensión que vive el departamento.
La denuncia de los pobladores refleja el temor creciente frente a la expansión de estos grupos armados ilegales, que buscan visibilidad y control territorial mediante actos de propaganda. La instalación de las vallas no solo genera alarma en Santander de Quilichao, sino que también reaviva el debate sobre la seguridad en el Cauca y la capacidad del Estado para enfrentar la ofensiva de las disidencias.
